Bessi: “La pandemia va desaparecer; la enfermedad, no”

0
Publicidad


Con un promedio cercano a los 10 casos diarios en las últimas dos semanas, un volumen de vacunación que ya supera las 11 mil dosis colocadas y una marcada disminución de personas hospitalizadas, la tendencia a la baja de enfermos por covid empieza a consolidarse en nuestra ciudad.

Mientras el mundo da muestras claras de que el final de la pandemia está cerca, en nuestro país lentamente se van flexibilizando restricciones y recuperando actividades que fueron cercenadas durante el último confinamiento.

No obstante, las recomendaciones del sistema sanitario no se detienen y ya se perfila una nueva etapa en la lucha contra este nuevo virus y sus posibles mutaciones.  

“Es probable que en poco tiempo dejemos atrás las imágenes de esta pandemia mundial, pero todavía estamos lejos de erradicar la enfermedad, que deberá ser el próximo objetivo”, señaló el doctor Mariano Bessi, uno de los profesionales más comprometidos con el trabajo sanitario y promotor de la conformación de equipos médicos para la atención de la emergencia en nuestra ciudad.

“Está terminando una etapa crítica, con un altísimo nivel de contagios, que saturaron los sistemas médicos. Además, con la vacunación, se está logrando que la circulación de virus disminuya y, por ende, baje la cantidad de personas enfermas. En las próximas semanas se debería ver reflejado esta tendencia en la cantidad de gente hospitalizada”, señaló el profesional.

Pero el fin de esta situación extrema no implica que esta forma de coronovirus esté extinguida: “La pandemia va a finalizar, sí. Pero vamos a tener que seguir siendo muy responsables y cuidadosos, porque es un virus respiratorio que va a seguir estando”, explicó.

Según detalló, la ciencia está enfocada hoy en trabajar tanto en combatir la enfermedad, como en prevenirla.  “La vacuna tiene como objetivo evitar la enfermedad en sus formas graves y disminuir la multiplicación del virus en la comunidad”, señaló Bessi. Y detalló que con la inyección de vacunas en la piel se sintetizan anticuerpos del tipo inmunoglobulinas G que responden cuando el virus entra al cuerpo, evitando las complicaciones graves, como la neumonía.

“El paso tecnológico que deseamos se dé es lograr sintetizar una vacuna de aplicación nasal. Porque las vacunas actuales no evitan que el virus llegue al aparato respiratorio”, aventuró el médico y lo comparó con el proceso histórico utilizado para combatir la poliomielitis, con la vacuna Sabin Oral. “Hoy sabemos que una persona vacunada se puede enfermar, con un cuadro respiratorio leve,  porque no están estos anticuerpos que se denominan inmunoglobulinas de tipo A”, detalló. 

Respecto del tratamiento de la enfermedad, Bessi reconoció que a nivel farmacológico, lo que existe como antivirales es bastante pobre, con pocas aplicaciones específicas. “Lo más desarrollado es el Remdesivir, que se está probando para ver si disminuye la replicación del virus, pero son inicios en el desarrollo de la investigación”, aclaró.  “Está claro que vamos a tener instalado el coronavirus durante muchos años”, insistió.

Vacunas, dosis y plazos

“Seguimos aprendiendo sobre la marcha”, recalcó el médico y refirió que se está discutiendo el tiempo de inmunidad y la necesidad de aplicar una eventual tercera dosis. “Los investigadores producen información todo el tiempo. Con verdades a medias, porque el tiempo de experimentación no permite conclusiones a largo plazo”, expresó.

“A partir de los veinte días de aplicada la vacuna, el cuerpo tiene capacidad para generar inmunidad. Con la primera dosis, sería cercano al 50 % y con la segunda, al 90, dependiendo el modelo. El tiempo ideal entre la primera y la segunda dosis todavía se está evaluando, pero hoy sabemos que se puede esperar hasta tres meses sin problemas”, aclaró. “La segunda dosis refuerza la memoria, para que cuando el virus ingrese al organismo tenga capacidad para sacar el anticuerpo”, señaló Bessi. Pero recalcó: “La preocupación sobre la segunda dosis tiene que estar, porque las vacunas son eficientes con ambas aplicaciones. La recomendación es certera y debe colocarse”.

Evitar una tercera ola

“En la medida que tenemos poblaciones que se movilicen de un lugar a otro, tenemos más chances de que ingresen las variantes más agresivas, como el caso de la llamada Delta. Por eso, es obligatorio que los viajeros cumplan con un aislamiento de por lo menos quince días al volver al país”, recalcó Bessi.

“Las posibilidades de una tercera ola van a estar supeditadas a ese control de los viajeros, que exista población susceptible de contagios por no estar vacunada y por el relajo de las medidas preventivas mínimas”, concluyó el profesional

Comentá con tu usuario de Facebook
Publicidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here