Siempre vigente: Fiorito vuelve al drama con el clásico «Made»

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Cuatro miradas sobre el exilio, el arraigo y la duda íntima entre irse o quedarse atraviesan la nueva propuesta teatral dirigida por Gabriel Fiorito y perfectamente interpretada por su habitual elenco, actrices y actores también revelados exitosamente a la hora de tocar las fibras de la sensibilidad y el drama.

Es que las puestas de Fiorito suelen calzar al dedillo cuando de reír se trata, en modo de sátira y grotesco. Pero el director y su equipo han podido demostrar que se mueven con mucho profesionalismo para interpretar roles dramáticos que interpelan al auditorio con crudeza y profundidad.

Made, la versión adaptada del clásico de Nelly Fernández Tiscornia, retrata el reencuentro de Mabel (Cecilia Gonella) con su hermano “Gringo” (Roberto Cerri), en una visita fugaz después de varios años de permanecer forzosamente exiliados en Filadelfia, junto con su pareja Osvaldo (Pablo Gamero). “Yoli” (Elizabeth Suarez), la esposa del “Gringo”, tendrá un rol clave en la definición del futuro y el análisis de las vivencias con las que fueron transcurriendo los últimos años.

Si bien la historia está ambientada en la Argentina de fines de los 80, con democracia recuperada y heridas aún abiertas por la reciente dictadura militar, la temática es de extrema actualidad, poniendo en juego las determinaciones de seguir viviendo en un país en crisis o empezar de cero, en un mundo nuevo y lejano.

Fiorito juega con una atrevida puesta en escena, que rompe los límites del escenario y la platea, poniendo a los espectadores en el patio de la casa de “La Yoli” y sintiendo casi en carne propia las emociones de los protagonistas. Aprovecha al máximo los recursos disponibles y hace que cada objeto, por minúsculo que parezca, adquiera preponderancia.  

“Made” propone una nueva temporada, en el adaptado espacio de las “Excocheras Rotania”, convertidas en un escenario de arena teatral donde la obra se luce magistralmente. Recomendada especialmente para jóvenes que buscan decidir su futuro y reflexionar sobre esos sentimientos tan encontrados.

Fiorito: “El teatro también es denuncia social”

“Es cierto que la gente quiere ir a ver teatro y pasarla bien, pero también tenemos que ofrecer otras cosas, trabajar sobre la denuncia social a partir de metáforas y simbolismos”, explica el director. “Made es una obra que analiza una realidad cíclica en el país: la ausencia de esperanza para la juventud que provoca que los jóvenes se vayan buscando algo mejor”.

“Me gusta mucho trabajar el género dramático, se apela mucho a la emocionalidad del actor”, señala Fiorito. Y recalca la adaptación a un escenario diferente: “La puesta es una ruptura del espacio, me gusta jugar con esos espacios alternativos que hacen que la obra luzca diferente de lo que sería en un teatro convencional de caja”.

“Made debe tener más de cuarenta representaciones por año. Es una obra histórica pero muy vigente. La apuesta es detenernos reflexionar sobre si es gratis irnos y echar raíces en otro lado. Ofrecemos cuatro miradas distintas, válidas y respetables todas, para que cada uno haga su lectura”, concluyó del director.

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