


Memorias de un espectador de lujo: "Chino" Volpato, entre el adiós a Midachi y sus raíces sunchalenses
Germán Thalman






Caminar por Sunchales, recorrer empresas de amigos y sentir el aire del campo no es, para Darío “Chino” Volpato, una escala técnica, sino una necesidad vital. En una charla relajada con Pido la Palabra, el artista dejó en claro que su vínculo con la ciudad permanece intacto, encontrando en estas calles el espejo de su infancia y un refugio de tranquilidad que ni siquiera el éxito más masivo logró opacar. Para el "Chino", volver es reencontrarse con su esencia y retribuir a su comunidad parte de lo cosechado, reinvirtiendo proyectos y afectos en el suelo donde todo comenzó.
Este presente de conexión local coincide con el capítulo final de una historia que marcó a fuego el espectáculo argentino: la despedida definitiva de Midachi. Volpato confirmó que la gira actual cerrará un ciclo de 43 años en diciembre, un adiós que describe como un "regalo" que los integrantes se hacen a sí mismos y a su público. Con el estreno de "Todo fue un sueño" junto a Los Palmeras y un documental en camino, el trío se prepara para bajar el telón de una travesía que transformó a dos profesores de educación física y un actor de raza en un fenómeno irrepetible.
Al hacer el balance de esta vida bajo los focos, Volpato se reivindica como un "espectador de lujo", una definición que resume su rol de equilibrio frente a la intensidad arrolladora de Miguel del Sel y Dady Brieva. Lejos de la soberbia, reconoce que su mayor talento fue saber observar y potenciar desde adentro una química que desafió el tiempo. Hoy, entre relatos escritos que rescatan anécdotas de básquet y vivencias de pueblo, el Chino elige cambiar el vértigo de las giras por la charla distendida en una mesa de amigos, demostrando que, después de tanto andar, el éxito más real sigue estando en casa.


El refugio en el origen: Caminar Sunchales para reencontrar la calma
Lejos de las luces del espectáculo, el regreso de Volpato a la ciudad responde a una búsqueda de disfrute personal y reencuentro con sus afectos. "Vengo, disfruto, hablo con amigos, recorro algunos espacios. No tengo otro motivo más que disfrutar y revivir muchos recuerdos de nuestra ciudad", explicó el artista. Para él, transitar las calles de Sunchales es un ejercicio de memoria viva: "Hay espacios que camino o miro y me vienen enseguida los momentos de la infancia, de la adolescencia".
A pesar de las décadas de éxito, el Chino reconoce que hay una "distancia cronológica" que a veces lo desafía cuando intenta seguirle el rastro a las nuevas generaciones, pero su núcleo de pertenencia se mantiene inalterable. Su conexión con el lugar no es solo emocional, sino también visual y emotiva: "Hay un espejo que me hace feliz y me emociona, por ejemplo, como cuando paso por donde estuvo el negocio de mi viejo".
Finalmente, Volpato dejó en claro que su apuesta por Sunchales trasciende las visitas ocasionales ya que ha decidido reinvertir gran parte de sus logros en proyectos locales. "No me define el hecho de que yo pueda tener la posibilidad de tener una posada u otros proyectos, pero me hace sentir bien que parte de lo que coseché con Midachi esté reinvertido en Sunchales", afirmó con contundencia. Para el Chino, este compromiso es una forma de gratitud y una manera de aportar valor al lugar que siempre considerará su casa.
43 años de "tragar agua": El éxito de Midachi detrás de bambalinas
Al mirar hacia atrás, Volpato evita las simplificaciones sobre la fama y prefiere hablar de la voluntad necesaria para sostenerse en el tiempo. "La mayoría de lo que la gente llama carrera, son fracasos que se dan en silencio y que van fortaleciéndote", analizó con crudeza. Para él, el éxito no fue por azar, sino gracias a un proceso de persistencia: "No ganamos la lotería, todo fue muy, muy despacito y consensuado. Hay veces que hemos dado dos pasos para atrás para reacomodar. Se trata de surfear y hay veces que tragás agua".
Esa madurez para entender el oficio surge de haber compartido gran parte de su vida con Miguel del Sel, desde los años de facultad estudiando para profesores de Educación Física, la carrera que eligieron como proyecto de vida y en la que también añoraban un buen futuro. "Hoy a la distancia, lo que se ven son los gráficos de los títulos. Pero si realmente pasara por el talento de cantar o de actuar, habría muchos más exitosos". Según el Chino, lo que determinó su permanencia fue la capacidad de resistir situaciones que a otros pueden sentenciarlos a cambiar de objetivos.
Incluso en la cima, el artista no olvida los comienzos difíciles en los que el respeto del público —y hasta de los mozos en los restaurantes de Santa Fe— había que ganárselo noche a noche. "Las batallas las dan aquellos que están decididos a morir", sentenció, recordando que, para Midachi, no hay red ni cuarta pared que los protegiera de la indiferencia. Ese aprendizaje es el que hoy le permite disfrutar de la despedida con la tranquilidad de quien sabe que cada aplauso actual es el resultado de haber superado décadas de "pequeñas y dolorosas frustraciones".
Crónica de un adiós: "Todo fue un sueño" y la gira final
El regreso de Midachi a los escenarios para su despedida definitiva tuvo un disparador inesperado en Los Ángeles. Durante una cena tras participar en el programa de Dante Gebel, fue el propio conductor quien los impulsó a cerrar su carrera con una última gira, tras el parate obligado que impuso la pandemia en 2020. "Él nos dijo en una mesa: '¿Por qué no resuelven su carrera?'", relató el Chino, explicando que a partir de ese desafío lo que empezaron como unos pocos shows terminaron convirtiéndose en una gira de 25 funciones por el país y el exterior que culminará en diciembre.
Este cierre no es solo una serie de funciones teatrales, sino un despliegue multimedia que busca documentar cuatro décadas de historia. Uno de los puntos altos es la colaboración con Los Palmeras en el video "Todo fue un sueño", una pieza que el Chino define como la síntesis perfecta de lo que les ocurrió. Además, confirmó que ya se está trabajando en un libro de memorias con fotos e historias inéditas, y en un documental para una de las plataformas internacionales más importantes del mundo. "Son acciones que antes no nos permitíamos hacer porque el trabajo de miércoles a domingo de gira no nos daba ese tiempo", confesó.
Para Volpato, esta etapa es, ante todo, una oportunidad para el disfrute personal sin las presiones de antaño. "Es un regalo que nos estamos haciendo nosotros", afirmó, destacando que cada nota y cada momento en el escenario se vive con la alegría de un festejo de cumpleaños. Con la tecnología de punta que caracteriza sus shows pero con la emoción a flor de piel, el trío busca que esta última experiencia sea el broche de oro para una aventura que nació en Santa Fe y que, según sus propias palabras, superó cualquier sueño previo.
El socio silencioso: La mirada del "espectador de lujo"
En el corazón de Midachi, el Chino Volpato se reconoce como el "espectador de lujo". Lejos de cualquier ego, define con admiración a sus compañeros: "Dady y Miguel, en lo que respecta al humor, son tipos que fueron a fondo, y con la angustia que eso trae también. Pero çlas batallas las dan aquellos que están decididos a morir". Mientras ellos "iban al frente sin red", el Chino se convirtió en el socio estratégico, en el partener indispensable para coronar un éxito inigualable. Para él, haber mantenido el trío unido por 43 años no fue una cuestión de uniformidad, sino de convivencia: "Tengo afinidad y respeto por ambos, más allá de que tengamos formas de pensar muy diferentes. Y gracias a eso, pudimos construir lo que es Midachi".
Esa misma capacidad de observación que tuvo sobre el escenario la vuelca hoy en su faceta como escritor de relatos cotidianos. Durante la entrevista, recordó cómo esta faceta artìstica fue su "puentecito" en momentos difíciles de salud, permitiéndole rescatar anécdotas de su infancia, del básquet y de personajes del pueblo que hoy busca plasmar en un nuevo libro y en formatos de audiolibro. "Lo expreso desde lo emocional, desde el corazón, tratando de que la gente lo interprete de esa manera", confesó, dejando entrever que hay un universo de cuentos guardados que esperan el tiempo de edición que las giras antes le negaban.
El cierre del diálogo nos devuelve inevitablemente a casa. Ante la pregunta de si proyecta volver definitivamente a Sunchales, el Chino no duda: su intención es regresar cada vez que sienta la necesidad de habitar ese lugar que fue el de su familia. Al final del camino, después de haber conquistado los escenarios más importantes del mundo, el Chino reafirma que su mayor orgullo es haber cumplido aquel sueño inicial nacido en nuestra ciudad, un espejo que todavía lo hace feliz y lo emociona.




Informe Especial: Vottero reveló la conexión internacional y las subculturas digitales detrás del caso San Cristóbal

Delitos institucionales y poder: Vottero ratificó la línea del MPA contra la corrupción pública y policial en la región

La seguridad bajo la lupa: Vottero defendió la estrategia penal en Sunchales y marcó el fuerte contraste del delito en la región

Cáritas Sunchales se moderniza: la tradicional colecta anual ahora llega con QR y alias

Zenón Pereyra al "Mundial de Pueblos": La llanura santafesina que enamoró a la ONU con su mística masónica y su pasión fierrera

Doble hito histórico: en el aniversario de su hazaña en Malvinas, el avión de Owen Crippa es declarado Patrimonio Provincial

Kity Malano: la aventura de ser un narrador de historias



Del barrio al mundo: cómo el fenómeno Messi transformó el turismo y la identidad urbana de Rosario

Luis Castellano se anota en la carrera departamental: "Me entusiasma generar un ejecutivo regional y se puede liderar desde el Senado"

Más allá de la coyuntura: Las razones técnicas por las que el sistema tributario local necesita actualizarse

Previsión técnica ante El Niño: El plan de limpieza de canales y el sistema de monitoreo que llega a la región

La Justicia suspendió el proceso de venta de SanCor tras un planteo por la división de sus activos











